Perder el empleo es una situación complicada que genera incertidumbre, estrés y muchas dudas. Sin embargo, actuar con rapidez y conocer tus derechos puede marcar una gran diferencia en el resultado final. En España, existen mecanismos legales para proteger a los trabajadores frente a despidos improcedentes, errores en el finiquito o incumplimientos por parte de la empresa.
En esta guía te explicamos paso a paso qué hacer si te despiden, cómo reaccionar correctamente y qué opciones legales tienes para reclamar.
1. Mantén la calma y revisa la carta de despido
El primer paso es no tomar decisiones impulsivas. Cuando una empresa comunica un despido, normalmente entrega una carta donde debe aparecer:
- la fecha del despido
- el motivo alegado
- el tipo de despido
- la fecha de efecto
Es muy importante leerla con atención antes de firmar.
Consejo importante:
Si no estás de acuerdo con el contenido o tienes dudas, puedes firmar escribiendo:
“No conforme”
Esto deja constancia de que no aceptas necesariamente los motivos ni las condiciones del despido.
Nunca rechaces recoger la carta, ya que la empresa puede acreditar igualmente la notificación.
2. Identifica el tipo de despido
No todos los despidos son iguales. Saber qué tipo de despido ha aplicado la empresa es fundamental para valorar si puedes reclamar.
Despido disciplinario
La empresa alega un incumplimiento grave del trabajador:
- faltas repetidas
- bajo rendimiento
- indisciplina
- ausencias injustificadas
En este caso normalmente no existe indemnización, aunque sí puede reclamarse si el despido no está justificado.
Despido objetivo
Se produce por causas económicas, organizativas o productivas.
La empresa debe:
- justificar los motivos
- avisar con 15 días
- pagar una indemnización de 20 días por año trabajado
Despido improcedente
Ocurre cuando:
- la empresa no demuestra los motivos
- existen errores formales
- se vulneran derechos del trabajador
Aquí el trabajador puede tener derecho a:
- readmisión
- o indemnización superior
3. Solicita toda la documentación
Tras el despido debes pedir y conservar toda la documentación relacionada:
- carta de despido
- nóminas
- contrato
- finiquito
- vida laboral
- comunicaciones internas
- correos relevantes
Toda esta información puede ser clave si decides reclamar.
También es recomendable guardar pruebas:
- mensajes
- grabaciones legales
- partes médicos
- horarios
- testigos

4. Revisa el finiquito antes de firmar
Uno de los errores más frecuentes es firmar el finiquito sin revisarlo correctamente.
El finiquito puede incluir:
- salario pendiente
- vacaciones no disfrutadas
- pagas extra
- horas extra
- indemnización correspondiente
Muchas empresas cometen errores o incluyen cantidades inferiores a las que realmente corresponden.
Importante:
Firmar el finiquito no siempre significa renunciar a reclamar, pero es recomendable añadir:
“Pendiente de revisión”
o
“No conforme”
si tienes dudas.
5. Comprueba si tienes derecho a indemnización
Dependiendo del tipo de despido, podrías tener derecho a una compensación económica.
Ejemplos habituales:
- despido objetivo: 20 días por año trabajado
- despido improcedente: 33 días por año trabajado
- contratos antiguos pueden tener cálculos distintos
El importe puede variar bastante según:
- antigüedad
- salario
- convenio
- tipo de contrato
Por eso es recomendable consultar el caso con un abogado laboralista antes de aceptar acuerdos.
6. Solicita el paro cuanto antes
Tras el despido, puedes solicitar la prestación por desempleo si cumples los requisitos de cotización.
Debes pedir cita en el SEPE y presentar:
- DNI
- certificado de empresa
- solicitud de prestación
- número de cuenta bancaria
Muy importante:
El plazo suele ser de 15 días hábiles desde el despido.
Si se pasa el plazo, podrías perder parte de la prestación.
7. Consulta con un abogado laboralista
Muchas personas no reclaman porque creen que “no vale la pena”, pero en numerosos casos los despidos contienen errores legales que permiten obtener indemnizaciones más altas.
Un abogado puede ayudarte a:
- revisar la legalidad del despido
- calcular indemnizaciones
- detectar irregularidades
- negociar acuerdos
- iniciar reclamaciones
Además, en muchas ocasiones la primera consulta es gratuita o de bajo coste.

8. Presenta una papeleta de conciliación
Antes de acudir a juicio, la ley exige intentar una conciliación entre trabajador y empresa.
Este trámite se realiza ante el servicio de mediación laboral correspondiente de cada comunidad autónoma.
¿Qué ocurre aquí?
- ambas partes intentan llegar a un acuerdo
- puede pactarse una indemnización
- o cerrarse el conflicto sin juicio
Muchos casos se solucionan en esta fase.
9. Demanda judicial si no hay acuerdo
Si la conciliación fracasa, todavía puedes presentar demanda ante el Juzgado de lo Social.
El juez analizará:
- pruebas
- documentación
- legalidad del despido
- actuación de la empresa
Y podrá declarar el despido:
- procedente
- improcedente
- o nulo
10. Atención a los plazos legales
Uno de los aspectos más importantes es el tiempo.
En España:
El plazo general para impugnar un despido es de:
20 días hábiles
No cuentan sábados, domingos ni festivos.
Si dejas pasar ese plazo, puedes perder el derecho a reclamar definitivamente.
Por eso es fundamental actuar rápido.
Errores frecuentes después de un despido
Muchas personas perjudican su caso por desconocimiento. Estos son algunos errores comunes:
- firmar sin leer
- aceptar acuerdos apresurados
- no guardar pruebas
- no consultar a un profesional
- dejar pasar los plazos
- confiar únicamente en la versión de la empresa
Evitar estos errores puede marcar una gran diferencia económica y legal.
Conclusión
Ser despedido no significa que debas aceptar automáticamente las condiciones impuestas por la empresa. La legislación laboral española protege a los trabajadores y existen herramientas legales para reclamar cuando el despido no es correcto.
Actuar con rapidez, conservar documentación y buscar asesoramiento profesional son las claves para defender tus derechos.
Si tienes dudas sobre tu despido, lo más recomendable es revisar tu caso con un especialista laboral antes de firmar acuerdos o dejar pasar los plazos legales.
